Mayores de 45 años sin trabajo: “parece que no tuvieran identidad, que se pierden enteros”

Mayores de 45 años sin trabajo: “parece que no tuvieran identidad, que se pierden enteros”

Asociación Civil Diagonal

Mayores de 45 años sin trabajo: “parece que no tuvieran identidad, que se pierden enteros”

Tienen más de 45 años. Son varones y mujeres, que quedaron afuera del mercado laboral por distintas circunstancias, ya sea porque fueron despedidos, porque el trabajo de toda una vida ya genera infelicidad y se palpa una imposibilidad de poder “dar un volantazo” a sus vidas.

Se trata de una población que desea regresar a un empleo, que quiere reinsertarse, pero sola no puede. No es vulnerable, es la mayoría de clase media, es alguien que en algún momento cosechó títulos académicos, y que hoy es un “excluido invisible” que necesita resignificarse, construirse como sujeto en relación con otro y dejar de “ser” en relación a un trabajo. Que este no sea un todo y que el perderlo no signifique desaparecer como individuo.

Algo tan básico como no encontrar un lugar físico dentro de su hogar, indagarse ¿cómo llegué hasta acá? y sentirse condenado por la sociedad que no le permite pensar la insatisfacción que acarrea una fuente laboral bajo la presión del sustento económico, es lo que sufren las más de 500.000 personas, que quedan afuera de los tomadores de decisiones en materia de empleabilidad.

La Asociación Civil Diagonal trabaja por la reinserción laboral de las personas mayores de cuarenta y cinco años. Sostiene y cree “en la construcción de un nuevo paradigma del empleo que contemple al ser humano en todas sus dimensiones y en su singularidad”. No otorga trabajo pero acompaña el doloroso proceso de reconstruirse después de una cierta edad.

La directora ejecutiva de Diagonal, Gabriela Halperin, tiene por lema que “nada grande fue alcanzado sin pasión” y asegura que la entidad trabaja para lograr “otra conciencia” del trabajo, intentando instalar la visión de que las personas “son” más allá de una fuente laboral.

Dialogó con Mundos y detalló que la entidad “nace en 2001 como un periódico para ayudar a las personas en situación de calle” con un grupo de voluntarios en diferentes áreas: “editores y periodistas que se sumaban para que la gente saliera a venderlo” obtuviera un rédito y pudiera ser un ingreso “para ellos”.

Seis años después, “en 2007 cambia el país y la misión de Diagonal, que deja de pensar de ser una cuestión meramente asistencialista para dar las herramientas para que las personas busquen trabajo”, aclaró.

Un punto que Halperin se encargó de destacar a lo largo de la entrevista, es que “la gente que se acerca no es población vulnerable” entendida como carente de recursos para logar un desarrollo social o propensas a involucionar hacia las necesidades básicas insatisfechas, sino que “algo que se mantiene hasta el día de hoy, que es la mayoría de clase media venida abajo, pero no es vulnerable sin herramientas para volver al mercado. Es distinto”.

Lo “llamativo es que son los excluidos invisibles que quedan por afuera del mercado del trabajo, que son viejos para el mercado, pero se sienten muy jóvenes y tienen todavía entre 20 y 30 años de vida productiva”, agregó.

En 2007 “se hace un viraje en la organización” y se implementa el Programa de Reinserción Laboral (PRL), conformado por 7 talleres gratuitos, de cuatro horas de duración, con una frecuencia semanal y una modalidad grupal y vivencial.

El mismo se “ofrece ininterrumpidamente desde 2007, porque no tenemos vacaciones de verano para la problemática”, aseguró, y por el que ya han pasado más de 3500 personas. En las jornadas, se trabaja sobre los elementos psicológicos y emocionales que intervienen en el proceso de búsqueda, en el logro de mayor claridad acerca del perfil y los objetivos laborales, y en la actualización acerca de los medios y recursos de búsqueda.

La falta de posibilidades para las personas mayores de 45 años “es una temática que atraviesa todo el país. Nosotros residimos en Capital (Federal) pero este año salimos. Aspiramos como organización social a trascender. Nos llaman de todo el país. De Latinoamérica somos referentes, pero como ong (organización no gubernamental) nos auto-sustentamos y nos cuesta mucho abrir las puertas e ir a otros lugares”, dado que el Programa “es abierto y gratuito”.

Halperin habla de la necesidad de “acompañar a las personas con el duelo” de, por ejemplo, perder el empleo o no conseguirlo. “Es resignificar el momento, atravesar la crisis”, dado que “se pierde el grupo de referencia”. Por eso en Diagonal “armamos grupos heterogéneos” a los cuales se puede ingresar sólo con dos requisitos: “secundario completo y manejo básico de herramientas informáticas” que es lo que se busca como indispensable en cualquier nuevo empleo.

La directora ejecutiva de Diagonal fue contundente y dijo “entendemos que las consecuencias del desempleo después de +45 no son sólo económicas sino son sociales, psicológicas, de salud y ciudadanas, dado que dejan de participar de muchos entornos”.

Detalló que quienes se acercan a la sede de la asociación ubicada en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, “vienen enojadas, frustradas, desalentadas, con mucha vergüenza”. Lo que se busca es “alojarlos emocionalmente, que puedan atravesar el duelo. Cuando están más ‘armaditos’ les damos lo técnico para volver al mercado” ya sea desde el armado de currículum hasta la elaboración de la red de contactos y el psicotécnico.

A lo largo de los 16 años de trabajo social, “fuimos entendiendo que el +45 no puede buscar trabajo solo. Necesita un puente, y en eso operamos nosotros para ayudarlos a volver”, dado que se trata de una “población muy golpeada”.

La identidad

La meta de Diagonal será que “la persona se pueda sentir útil más allá de un trabajo”, dado que se vive en “una cultura en la que nuestra identidad está absolutamente ligada a lo que hacemos o lo que tenemos”, y en el preciso momento en que se pierde la fuente de sustento daría la sensación que el sujeto “desaparece. Parece que no tuviera identidad y no es así. Parece que se pierden enteros” de ahí las “consecuencias psicológicas” y que “no encuentran un lugar físico”, por ejemplo, dentro de su hogar.

Dónde radique la dignidad

Para Halperín, la frase “el trabajo es dignidad” dista de la realidad que les toca vivir a diario en el grupo. “Es una cuestión lingüística. Para nosotros, uno es mucho más que un trabajo” reconociendo personas que llegan a Diagonal “enormemente dignas y que no tiene trabajo”. Y viceversa.

“La dignidad es mucho más que un trabajo. El lenguaje nos define a todos”. De ahí la necesidad de “reencontrarse con ellos mismos, con lo que les gusta. Uno no se transforma solo, sino en el encuentro con el otro”. Cuando uno está bien, “está mejor se está con el afuera”. Cuando mujeres y hombres “empiezan a valorizarse, el mismo grupo empieza a reconocerlos”.

Una de las definiciones más realistas, tomadas en base al encuentro diario de personas en igual situación es que “hay mucha gente con muchos títulos necesita ayuda, porque las mayores dificultades no son técnicas”, dado que esos recursos “están en Internet” pero “cómo se atraviesa esa crisis y ‘cómo me puedo volver a parar’, eso no sucede” en la red, “eso pasa en el encuentro con el otro, alojándolo y conteniéndolo emocionalmente”.

El rol de las empresas

“No es un tema sencillo pero las empresas están empezando a escuchar, a estar más permeables” dijo la entrevistada, con un soplo de esperanza. “Hay empresas que deciden y eligen tomar gente más grande, siendo las mayores empleadoras, las pymes, cansadas con la rotación de la gente joven” aunque “nuestra manera no es llegar a que tomen gente” sino además generar un cambio en la “conciencia laboral”.

Halperin contó cómo es la modalidad de sostenimiento que hace que la asociación pueda beneficiar a más y más personas. “Como ong, cada vez que una empresa contrata o toma un taller, o programas pre jubilatorios, podemos dar un PRL más de manera gratuita y así apadrinar a 18 personas, además de contar con una gran cantidad de donantes individuales”.

Los reconocimientos

La problemática de esta franja etaria y su relación con el mercado de trabajo, aún no está instalada firmemente en las agendas de las sociedades ni de los gobiernos, quedando reducida al padecimiento de sus protagonistas.

Pero algo de la historia cambió cuando el año pasado, Diagonal resultó ganadora, en la categoría ONG, del Premio Flor a la Diversidad 2017, entregado por la Fundación Liderazgos y Organizaciones Responsables. “Salimos primero y en general la temática siempre compite con discapacidad, niñez y pobreza, y es obvio que esas van a generar muchas más adhesiones, hasta para un donante individual”, dijo Halperin.

Este premio “quiere decir que el tema se está poniendo en agenda. Eso es muy importante. Alguien lo está tomando”. Un dato más que se enmarca en esta actual situación es que “nos convocaron del Estado en CABA” para una prueba piloto que se implementó hasta diciembre y estamos en vísperas para que en 2018” pueda repetirse. “Esto es política pública”, que antes no era tomado así, por lo cual “es un indicador”.

Que la problemática que afecta enormemente a personas mayores de 45 años comience a instalarse, es un gran paso. “Todavía servimos” es una afirmación y un pedido desesperado de ser visto: “porque es la sensación que experimentan y comparten las personas que buscan trabajo; porque saben que valen mucho gracias a su experiencia, compromiso, aplomo emocional, estabilidad laboral y sabiduría y porque si bien es cierto que el mercado laboral actual, como consecuencia de la discriminación etaria (el 90% de las ofertas de empleo son “hasta 45 años”) deja afuera solamente en la Argentina a más de 500.000 personas, los mayores de 45 años todavía sirven y tienen mucho para seguir aportando”.

Si querés conocer más sobre el trabajo de Diagonal podes ingresar al sitio diagonal.org.ar y conocer más las formas de colaborar y las tareas del Programa de Reinserción Laboral, los talleres para Empresas y la Vinculación Laboral.

(Por Soledad Bavio)

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